Las carillas dentales son láminas ultrafinas de porcelana o resina que se adhieren a la superficie de los dientes para mejorar su forma, color y proporción. Son el tratamiento de estética dental más completo que existe hoy, y cuando están bien diseñadas, el resultado es completamente natural.
El principio que más se ignora: la correlación con tu rostro
Puedes tener una sonrisa del color que quieras, pero si no está relacionada con la forma de tu rostro, se va a ver mal. Ese es el error más común que veo en pacientes que vienen de otras clínicas insatisfechos.
En estética dental existe un principio fundamental: el diente debe correlacionar con la forma del rostro. Si tu rostro es más alargado, tus dientes tienden a ser más alargados. Si tu rostro es más cuadrado, los dientes más cuadrados se ven más armónicos. No es capricho estético, es la relación que el ojo humano detecta automáticamente.
Por qué no basta con "hacerse las carillas rápido"
He visto clínicas que prometen carillas en 24 horas. Técnicamente es posible. El problema es que omiten el estudio: la evaluación del rostro, el diseño digital, las provisorias para que el paciente apruebe el resultado antes de adherir la cerámica definitiva.
Cuando se salta ese proceso, el resultado puede verse artificial. Seguramente has visto sonrisas "nuevas" que algo les falta, aunque no puedas explicar qué. Casi siempre es una falta de correlación entre la sonrisa y el rostro de esa persona.
Qué incluye el proceso correcto
En Xpert Dental, el proceso parte con una evaluación completa del rostro y la sonrisa. Luego diseñamos digitalmente el resultado y fabricamos provisorias que el paciente usa varios días para aprobar antes de la cerámica definitiva. Solo cuando el paciente confirma que el resultado se ve natural y armonioso, procedemos con las carillas definitivas.
La diferencia entre un resultado que da terror y uno que parece natural está en ese estudio. Independiente del color, es la forma y la proporción lo que da armonía a una sonrisa.